Cuando hace unos meses, uno de mis grandes amigos vino a
contarme lo que se traía entre manos, nunca pude llegar a imaginar que el
término “Reinventarse o morir” pudiera adquirir matices tan altos.
No era cualquier amigo, era ese tipo de amigo al que se le suele
llamar “animal de costumbres” un músico, cantautor, difícil de separar de su
guitarra, de su entorno, de su gente y de sus costumbres, algo que no es en
absoluto criticable. Pero creo que él mismo se dio cuenta de que el cambio,
antes o después, es siempre necesario.
Mi gran amigo tuvo la suerte de contar con su antigua compañera
de escenarios, la que le había acompañado en multitud de ocasiones con su bella
voz, haciéndole los coros en muchos de sus conciertos. Realmente no sé bien
cómo se fraguó todo este proyecto, porque creo que me hicieron partícipe un
poco después. Pero el caso es que gracias a la unión de ambas almas que
necesitaban “reinventarse” y que contaban con todas las herramientas necesarias
para ello: inteligencia, voz, imaginación y muchas muchas ganas, nació lo que
ahora se llama: EXENYSUEX.
Durante todos estos meses tuve la suerte de presenciar
brevemente alguno de sus ensayos, de oír alguna de sus canciones, o de ver
alguno de sus vídeos. A veces me sentía inmersa dentro de su globo donde todo
era un devenir de ideas, de conceptos, de puestas en escena, pero nunca me pude
imaginar que el resultado fuera tan absolutamente bueno y alucinante para todos
los que les conocíamos y que muchos tuvimos la suerte de presenciar la pasada
noche del 29 de marzo 2013 en La Sala Galileo Galilei, una fecha difícil de
encajar teniendo en cuenta la cantidad de gente que se encontraba fuera de
Madrid con motivo de las vacaciones de Semana Santa. Yo misma estuve a punto de
perderme tan fabuloso espectáculo y menos mal que el destino hizo que estuviera
allí como no podía ser de otra manera.
La llegada a la Sala Galileo ya fue un acontecimiento,
afortunadamente hubo una buena entrada de gente, y lo mejor para mí por lo
menos, era que casi todos éramos amigos o familiares de los protagonistas con
lo que la energía ya desde el principio era muy especial.
Cuando salieron al escenario, creo que nuestras caras se
quedaron atónitas al encontrarnos a Tontxu, nuestro particular "animal de
costumbres" sin su guitarra, sólo con su presencia y su voz, además de una
banda de músicos maravillosa y a nuestra divina y también particular Gabi
Exeni, la otra cara de EXENYSUEX, en el escenario.
Todo un reto para él sin duda. Y aunque, todo hay que decirlo,
tardo unos segundos en empezar a moverse, nuestra sorpresa fue en aumento
cuando fuimos comprobando que eso no era sólo un gran concierto, sino un gran
show en toda regla en el que sin perder en ningún momento la autenticidad y la
profundidad de las letras de sus canciones consiguieron que de la boca abierta
pasáramos a la sonrisa, de la sonrisa a las palmas, de las palmas al llanto, o
de cantar todos juntos a terminar el concierto bailando como nunca antes lo
habíamos hecho.
Yo podría describirlo como la conexión perfecta. De voces, de
música, de energías, de alegría multitudinaria y de un grito o mejor dicho, un
canto en este caso al "¡Nosotros podemos!"
Juan Antonio Ipiña (Tontxu) y Gabi Exeni nos lo han demostrado,
y ésta sólo ha sido la primera, pero habrá muchas más: porque a estos chicos
todavía les queda rato y buen rollito para dar mucho que hablar.
En serio, no se los pierdan.
PD: No pude hacer fotos. No pude grabar videos. ¡No fui capaz de
desviar la vista del escenario ni un solo momento! Lo siento.
Doy fe, un concierto muy chulo y especial. Mas info en: https://www.facebook.com/pages/Exeniysuex
ResponderEliminarBonita crónica Mónica, me ha gustado mucho (sentí lo mismo) nos vemos en el próximo show!! Un beso amor.
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